Nos enfrentamos en 2010 al año más dramático para el Arte de torear desde que tengo uso de razón, lo que está ocurriendo en Cataluña me parece un atentado contra la razón.
Hoy más que nunca necesitamos hacer una demostración de fuerza, necesitamos demostrar que no somos unos pocos a quienes nos gusta esto y que este Arte sigue interesando a muchos. No lo digo por decir, la prueba es el número de abonos que obtiene Canal+ para disfrutar de las ferias de Madrid, Sevilla o Bilbao, uno de los pocos negocios rentables que le queda a PRISA.
Ya lo dijo Andrés en “Cornadas para todos”, “Esto se arreglaba sentando en una mesa a Enrique Ponce y a José Tomás y obligándoles a firmar 10 corridas juntos, no hacen falta más, en plazas de primera y segunda categoría y con una televisión en abierto de por medio”
Ponce ha puesto las cartas sobre la mesa y se ha ofrecido a tal reto, un mano a mano entre los dos, José Tomás y él, en Barcelona y televisado para todo el mundo. ¡El acabose!
Si la confirmación de Cayetano Rivera, siendo televisada por las autonómicas y sin ninguna publicidad alcanzó una audiencia similar a la de un partido de la selección, este festejo, con su publicidad oportuna, iba a batir records. Este “mano a mano” sería lo mejor que le podría pasar a los toros, con esto no harían falta más argumentos.
La baraja está en el tapete y veremos si José Tomás quiere jugar esta partida, aunque me temo que no, él se autodefinió vía Salvador Boix como “el torero del pueblo”, pero lleva hasta sus últimas consecuencias la máxima del despotismo ilustrado, “todo por el pueblo, pero sin el pueblo”. Para verle a él hay que pasar por caja, por una caja muchas veces abusiva todo sea dicho de paso.
Me sorprenden las críticas a Ponce por pedir la televisión, dicen que de esa forma sabe que José Tomás no aceptará. Bueno eso habrá que verlo, yo confío en que José Tomás por un motivo tan excepcional como este acepte el reto. Por otro lado considero que la televisión en abierto es un hecho fundamental para dar difusión a este gesto.
Además se le puede dar la vuelta al argumento y decir que José Tomás impone a los empresarios el que no haya televisión para no pasar el trago de enfrentarse al toro de plaza de primera en feria grande, el toro-toro es el de San Isidro, el de San Fermín o el de
Los gestos en este Arte a veces son necesarios, solo un detalle, para celebrar el 50 aniversario de la muerte Manolete en Linares Enrique Ponce mató en solitario una de Miura. José Tomás, en el 60 aniversario, tuvo el gesto de vestirse de “Purísima y oro” como reza la canción de su amigo Joaquín Sabina, hubiese sido más bonito el detalle de vestirse de “rosa palo y oro” tal y como hizo aquel 29 de agosto en su última tarde el torero cordobés….