Malnacidos

Esta sociedad está llena de malnacidos animalistas y, lo que es peor, defensores del lo “políticamente correcto”.

Ya dije en mi anterior entrada en esta bitácora, se acabó en tratar de no ofender, ¡ya estoy harto!. Como ya denuncié los animalistas llevan semanas apedreando aficionados a “los toros”, reventando policías y destrozando mobiliario público en Bogotá por la celebración allí de festejos taurinos, y todo ante el silencio de toda la prensa internacional.

Hoy, coincidiendo con el día en que se celebra la corrida de toros que clausura la temporada en la Santa María de Bogotá, en las proximidades de la Plaza de Toros ha explotado una bomba, ¡si una bomba!, esas cosas que matan gente.

Como siempre, la mayoría de medios callan la noticia y los que no la silencian no hablan de terroristas anti-taurinos, insinúan que los causantes podrían ser taurinos ¡tócate los huevos!


Esta sociedad esta llena de malnacidos, que están deseando verme muerto porque me gusta el Arte de la Tauromaquia.

Se acabó el tratar de no ofender

Me da mucho, mucho asco el falso “buenismo” de lo “políticamente correcto”, mi paciencia ha llegado a su fin. Soy aficionado a la Tauromaquia ¿¡y qué pasa!?, cuando se habla de “toros” siempre he que ir con pies de plomo por si hay alguien presente al que no le gusten y no herir su sensibilidad.

Pues bien, se acabó, ¿su sensibilidad es mayor que la mía?, ¿por qué ellos pueden llamarme sin tapujos, asesino-maltratador, como mínimo, y yo he de intentar empatizar con ellos?

Viendo el trato (maltrato) que han vivido los aficionados a los toros de Bogotá el pasado fin de semana  en la re-apertura de su plaza he llegado al máximo de lo que podía soportar.

Son lo de menos los insultos que recibían y el ser escupidos, algo ya “normalizado” y tolerado por toda la “progresía. Los aficionados colombianos fueron agredidos físicamente, golpes, patadas, lanzamiento de objetos… si no llega a estar la plaza protegida por los “anti-disturbios” matan a alguien, no tengo duda.

¿Y la prensa?, esa prensa a la que tanto le gusta el morbo y le encanta recrearse con las cornadas, esa prensa que le encanta crear falsas polémicas y vendernos una corriente anti-taurina en un país donde nos gusta sacar “en fiestas” un toro/vaca a la calle más que “a un tonto un lápiz”, esa prensa que hace sangre cada año en Tordesillas…. ¿dónde está esa prensa?, ¿por qué silencia el uso radical de la violencia de los anti-taurinos, sus actos criminales e intentos de asesinato?, ¡si asesinato!, como cuando pegaron fuego en Francia a la casa de André Viard con su familia dentro, acuchillaron a un policía en Perú, apedrearon a una mujer en Valencia…

¡Se acabó el falso “buenismo”!, el tener que tolerar los insultos de todos y “respetar” que me insulten sin “ofender” a nadie. Desde hoy voy a decir las cosas por su nombre. Los aficionados a la tauromaquia somos todos, y sin excepción, más amantes de los animales que cualquiera que quiere acabar con la Tauromaquia. Ellos quieren la erradicación total y absoluta de una especie animal y todo su entorno por el odio que nos tienen.

El animalismo anti-taurino es una ideología que nada tiene que ver con el trato hacia los animales, es una ideología basada única y exclusivamente en el odio y el desprecio total de la vida de los aficionados a un Arte que no les gusta, justificando el uso radical de la violencia si es necesario. ¡¡Y punto!!

Se acabó el tratar de no ofender a quienes no tienen reparos en ofenderme a mi.

Creer y vencer

Salón de Actos  del Centro Social de Emperador  (Valencia).

Con permiso de la autoridad competente y si el tiempo no lo impide, a las 18 horas del sábado 4 de febrero, tendrá lugar un extraordinario coloquio, “Creer  y vencer”, que junto con Vicent Ruíz tendré el honor de moderar.

¡Que Dios reparta suerte!


Me han insultado y quiero una disculpa


“Pues dad a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios.”,  Lucas 20:25

Según reza la web de Cáritas Española :

“Cáritas Española es la confederación de las entidades de acción social y caritativa de la Iglesia Católica española, formada por las Cáritas Diocesanas y otras entidades confederadas.

Fue constituida por iniciativa de la Conferencia Episcopal Española mediante acuerdo de la Asamblea Nacional de la Caridad en octubre de 1947.

Sus Estatutos, redactados según las directrices del Código de Derecho Canónico y la legislación civil vigente, fueron aprobados en su última modificación por la Asamblea General en octubre de 1993, siendo ratificados ese año por la Asamblea Plenaria de los Obispos.

En ellos se puede encontrar sus fines, su constitución, su régimen y su forma de actuar.”

En este link se pueden descargar sus Estatutos: (ESTATUTOS CARITAS ESPAÑOLA)

Desde Cáritas Salamanca recientemente, y desde otras entidades que forman la confederación de Cáritas en otros momentos, se ha incumplido estos Estatutos, en especial los artículos relativos al Capítulo II. 

Ha puesto por encima de la finalidad para la que fue creada Cáritas y de sus valores (justicia, participación, abierta a todos etc), intereses y gustos particulares.

Ha rechazado, "declinado", la colaboración que se les ha querido dar desde asociaciones aficionadas a la Tauromaquia, expresión artística protegida por el Ministerio de Cultura. 

Han tratado a la Tauromaquia, a sus aficionados,  de forma despectiva tachando de indigna nuestra ayuda ¡me han insultado!. Han “maltratado” a unos jóvenes que decidieron invertir su tiempo en ayudar a Cáritas en vez de, por ejemplo, irse de botellón.

Viendo las vinculaciones políticas de personas de Cáritas Salamanca, y los apoyos de instituciones como el del PACMA con que ha contado este insulto a los aficionados a un hecho cultural concreto, se observa que la intención de los miembros de Cáritas Salmanca ha sido la de hacer un uso partidista de la institución para atacar a un colectivo que les desagrada incumpliendo la finalidad para la que Cáritas trabaja.

Por este motivo, sabiendo que las personas que componen Cáritas a día de hoy actúan por motivos políticos, contrarios a la Doctrina Social de la Iglesia y de los estatutos de propio Cáritas Española, en lugar de para cumplir la finalidad para a que fue constituida, nunca más colaboraré con Cáritas Española, ni con quien sustenta su actividad: la Conferencia Episcopal Española, mientras no se me garantice que cambia esta circunstancia.

Como católico que soy me confieso para pedir perdón por las cosas que hago mal, Dios es infinitamente justo, si le pido perdón y corrijo mi conducta Él me perdona.

Siguiendo su ejemplo quiero poder perdonar, y seguir ayudando como siempre he hecho, a la Iglesia Católica. Simplemente desde la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la C.E.E. se ha de, con humildad, pedir perdón por las ofensas gratuitas realizadas al colectivo de aficionados a la Tauromaquia, y enmendar su error desvinculándose de personas que actúan dentro de sus entidades de acción social y caritativa en contra de su espíritu y con fines políticos. (Asamblea Nacional, Consejo General y su Comisión Permanente, Secretaría General, Servicios Centrales, Caritas Diocesanas y Parroquiales).

Deseando que lleguen esas disculpas y enmiendas, permanezco a la espera.


Responsable de Sensibilización de Cáritas Salamanca participando en jornadas de instituciones políticas contrarias a la Tauromaquia.