Tiempo de compromiso, espero no defraudar…

Allá por 2008 empecé a escribir mis reflexiones sobre la Tauromaquia en Tercio de Varas, me divertía y me gustaba compartirlas con otros aficionados.

Durante casi 6 años seguí haciéndolo de forma ininterrumpida, lo que empezó como una distracción terminó siendo una “obligación". Acabé dejando de escribir regularmente a finales de 2013, desde entonces solo lo he hecho de forma puntual.

En los últimos tiempos de actividad “regular” en Tercio de Varas advertí un alto grado de “enfrentamiento” entre los propios aficionados taurinos. Cualquier comentario sobre cualquier tema era susceptible acabar generando una polémica, entre otras cosas por eso decidí parar.

Uno de mis propósitos para este 2016 es el de retomar su actividad, propósito que no va por muy buen camino, ¡se me ha ido ya el primer mes del año!

Creo que todos los que amamos este Arte debemos comprometernos, en la forma en que podamos, por mantenerlo y defenderlo. Mi compromiso es intentar ayudar a ello desde aquí, espero poner mi pequeño granito de arena para eso. Espero no defraudar….

¡Al toro!


¡Qué vengan toreros esta noche Sus Majestades!


Diseño Juan Iranzo

2016: Suerte y al toro


Feliz y torera Navidad

                             

Corrida de toros en Checa: un milagro

El próximo 25 de agosto Checa, Guadalajara, como cada año honrará a su patrón, San Bartolomé, con un festejo taurino. Tras haberse consolidado como una referencia en cuanto a novilladas picadas, este año se da un paso adelante y se lidiará la primera corrida de toros de la historia de la localidad.

En los tiempos que corren, hoy es un día tristemente señalado al haber auto-declarado el consistorio de Palma deMallorca la ciudad “anti-taurina”, el celebrar un festejo taurino de cualquier tipo es digno de alabar, si se trata de un festejo de lidia ordinaria más aún, si este es un festejo mayor empieza a adquirir tintes de heroicidad y si se trata de una localidad de menos de 300 habitantes, como es Checa, el único calificativo que se me ocurre es el de hablar de milagro.

La intendencia, los costes y trámites burocráticos que implica la organización de un evento de este tipo son grandes y costosos. Celebrar corrida de toros, salvo en lugares y fechas muy contadas, es más que otra cosa un acto de puro romanticismo, donde prima más que nada el fomentar un hecho cultural y el amor a un Arte, la Tauromaquia.

Así se ha entendido en Checa, donde aprovechando el honor de tener un matador de toros oriundo del pueblo, Juan Ortega, como Valencia ha hecho con Ponce, Granada con El Fandi, Sevilla con Curro, Córdoba con Finito etc… por el empeño, trabajo y altruismo de sus vecinos, se ha sacado adelante un festejo mayor de gran interés. Un ejemplo en los tiempos que corren  en la defensa de la Tauromaquia.

Gracias de corazón a los responsables de la organización por el milagro que supone.


¡Que Dios reparta suerte el día 25!


Esto es México, no lo pierdan….


Taurinos, figuras, aficionados, ganaderos… esto es México, no lo pierdan….


“Manzanares”, ser torero.

No hay nadie que le haya visto, en cualquier circunstancia, y a golpe de vista no supiese que allí había un torero.

Gracias por haberme enseñado tanto.

A buen fin no hay mal tiempo

A buen fin no hay mal tiempo” parece que Shakespeare lo escribiese pensando en Juan Ortega. No se me ocurre una sentencia mejor para resumir la tarde de su alternativa.

La tarde pareció querer resumir el sino que ha seguido su carrera hasta hoy.

Cartel ilusionante, acompañado de figuras en fecha y plaza señaladas en el orbe taurino, por lo que allí se vivió hace ahora 30 años, por rendirse cada año honores a la verdad del toreo.


El sentido homenaje tras el paseíllo a quien allí pasó de figura a mito hacía presagiar una tarde de emociones, el cielo gris amenazaba con derramar sus lágrimas.

Saltó el primer Zalduendo a la arena, me llené de ilusión, metió bien la cara en sus dos primeras embestidas a los vuelos del capote del toricantano, al  tercero se vino brusco por dentro… cesión de trastos con Enrique Ponce ejerciendo su papel, largo discurso. El brindis no podía ser a otro, a quien siente el toreo tan dentro como él, “Jacin”, su padre, lloró de emoción…. Y sonaba su pasodoble, sonaba “Juan Ortega”. 

En esas el toro evidenció lo que había apuntado de salida y confirmado en varas. No tenía fuerza, se paró, se quedaba corto y soltando la cara para defenderse. El torero intentó sobreponerse a semejante marmolillo que en esas se echaba en el albero… pinchó y su esfuerzo quedó en una ovación.

Las figuras en figuras, no hubo uno bueno de Zalduendo, pero las figuras lo son por algo. Rompió a llover con fuerza y Ponce como si el debutante fuese él, a por todas, cortó una oreja que pudieron ser dos, en su segundo tapó el peligro del toro, que lo tenía, y Puerta Grande.

Manzanares tuvo la virtud de saber administrar al máximo lo poco que tenía su lote, lo mimó tanto que hasta el quinto hubo quien decía que fue un buen toro… acabó con una oreja en el esportón, si no es por la espada el premio hubiese sido mayor.

Llegamos al final de una tarde en la que no cesaba la lluvia, el cielo cada vez más gris. Como tantos otros momentos en su carrera Juan Ortega solo tenía una bala para negar su destino, para darle la vuelta a la moneda y salió el sexto. Manseó desde el primer lance, no entró franco al capote queriendo huir, complicado en varas mostrando cual era su querencia, los chiqueros.

Juan Ortega tenía clara su idea, tenía en quien fijarse en ese mismo cartel, un buen torero es quien cuaja un buen toro, una figura es quien además triunfa con cualquier mimbre. Se fue al centro de la plaza, nos brindó el toro a todos los “valientes” que aguantábamos el aguacero, y a torear. Reconozco que yo perdí mi fe, el de Zalduendo buscaba la huida sin apenas responder a los toques, Juan Ortega supo aguantarlo, poco a poco ir llevándolo al terreno opuesto a la querencia del animal, para inventarse un final de faena explosivo, manoletinas sin ayuda, circulares muy metido en los pitones del animal y estocada “hasta la bola” ¡2 orejas!,!Puerta Grande! Y la ilusión de volver a empezar.


Con todo en contra Juan Ortega supo el espejo al que mirar para sin toro saber triunfar.

Un sueño cumplido, ¡enhorabuena!

Hacía muchos meses que no escribía en Tercio de Varas y dudaba si volvería a hacerlo. Ayer recibí una noticia especial, una noticia que me ha hecho especial ilusión recibir y por ello he querido dedicar unas líneas a Juan Ortega.

Ayer se conoció que el próximo 27 de septiembre recibirá la alternativa de manos de la figura más grande de la historia de la tauromaquia, Enrique Ponce. Ejercerá como testigo otra figura e hijo de otro mito, José María “Manzanares”.

Conozco desde hace años al doctorando, sé de su amor y de su compromiso para con este arte. Sé de lo duro de un camino que culminará en Pozoblanco, en el que lo ha dado todo por cumplir su sueño.

Juan nunca se ha escondido, ha matado todos los encastes, Adolfos, Cebadas…. no ha rehusado nunca la responsabilidad, hasta cinco veces ha pisado Las Ventas y siempre se ha ganado volver. Ha pasado por Valencia, Sevilla, Málaga, Córdoba, Granada, Almería… nunca ha “escurrido el bulto” pese a su juventud le han dado “tabaco” ya tres veces.


Duro ha sido su camino, mucho el trabajo, el sufrimiento, la incomprensión de una profesión muchas veces injusta, pero por fin se ha cumplido un sueño, su sueño. ¡Enhorabuena!

Que Dios reparta suerte...