El 28 en Linares se produjo el milagro

Llegado al ecuador de la corrida del día 28 de agosto en Linares el público, soberano, estaba claramente en contra de los nobles "Zalduendos", tan faltos de fuerza que desesperaban al personal. 

En esas salió el cuarto toro, tomó una vara empujando con gran fijeza, en banderillas embistió con codicia al capote de Mariano de la Viña - “ojo con este toro”, pensé -. El animal colocaba la cara con la misma clase que sus hermanos, pero la embestida era distinta, este tenía casta, empujaba con los riñones y mucha codicia, un toro de los que gustan al aficionado, un toro de los que descubren a un torero.

El de Zalduendo tuvo la suerte de caer en el lote de Enrique Ponce, él vio al toro antes que nadie, brindó al público y empezó la faena con unos precisos doblones. Hay dos cosas que nadie hace como Ponce, doblarse con los toros y desmayar los derechazos, ¡como nadie!. Ponce dio al toro todo lo que pedía al inicio de faena, el de Zalduendo se iba viniendo a más y templando su vibrante embestida, hubo una serie de naturales a cámara lenta. Gran toro, de los que piden “los papeles”, de los que exigen mando, temple y mano baja, receta que le administró Ponce en su justa medida con la aparente facilidad que muestra en todas sus faenas. Sonó el primer aviso, la plaza enloquecida con lo que allí se vivía, la conjunción perfecta entre toro y torero, empezó a pedir el indulto, se quería salvar la vida de ese milagro que saltó al ruedo, el milagro que es el toro bravo.

Todos de acuerdo, el público enloquecido, el torero entregado, el ganadero vibrando, Manzanares, quien venía de hacer una muy torera faena aplaudiendo a su compañero igual que hacía Talavante. El toro es el eje de este arte y cuando salta uno con todas sus virtudes, bravura, casta y fuerza todo cambia, todo adquiere otra dimensión… el 28 en Linares se produjo el milagro. Todos lo vimos, todos menos uno.

Gracias

Agradecido, no puedo más que estar agradecido por el festejo del pasado domingo en Checa. Un pueblo de poco más de 300 habitantes perdido entre Castilla y Aragón. Estoy enormemente agradecido porque este pueblo perdido es el origen de mi afición taurina y cada 25 de agosto es el día del año, taurinamente hablando, más importante para mi.

Estoy agradecido en primer lugar a la ganadería de Román Sorando, la novillada excelentemente presentada, hubiese pasado en cualquier plaza de primera sin problemas. Si el festejo fue un éxito sin duda se debe al juego de los novillos, la materia prima de los actuantes. Los seis tuvieron una gran nobleza y todos dieron opción a los novilleros para tocar pelo. Uno de ellos fue excepcional, además de tener una nobleza y una fijeza similar a la de sus “hermanos” tenía un motor y una casta que emocionaba, fue premiado con la vuelta al ruedo, se lidió el primero de la tarde con el público aún frío, si se llega a lidiar más entrada la corrida no se que hubiese pasado… Gracias porque sin duda los ganaderos hicieron un esfuerzo, porque demostraron que para ellos Checa también es algo más que un pueblo perdido…

Como agradecido hay que estar a Juan Ortega, novillero puntero que ha pasado ya por todas las plazas importantes Madrid, Sevilla, Valencia, Málaga… se le avecina un septiembre de compromiso. Llegado el sexto de la tarde “los aceros” le habían jugado una mala pasada, Imanol Sanchéz le ganaba la partida con tres apéndices en el esportón cuando Juan Ortega solo llevaba uno. Salió a darlo todo, con gusto a la verónica recibió al toro, las ganas de triunfar, de ganar la pelea en “su” pueblo le hicieron pedir hasta la vara de picar. Picó al novillo, lo banderilleó y cogió la muleta con ansia de triunfo, faena sólida sacando todo lo que tenía el noble novillo de Román Sorando y se tiró a matar o morir, estocada hasta la bola. El rabo que cortó es lo de menos… Me quedo con que para él también Checa es algo más que un pueblo perdido, no estaba en La Maestranza, no estaba en las Ventas, estaba en Checa, su pueblo un 25 de agosto…¡GRACIAS!

Ponce figurón del toreo

Un figurón del toreo, no una "figurita" de las de ahora. Un figurón que pasará a la historia, ya es historia. Eso es Enrique Ponce.

Su paso por Bilbao, una vez más y ya son más de veinte años, ha sido de eso, de figura del toreo. 

El planteamiento impecable, dos tardes, sin taparse, con las gallos que más pelean: El Juli, Perera y Morante de la Puebla, al final fue Talavante. Con lo que quieren las figuras, la de Garcigrande y con otra que no quieren tanto, los "Núñez" de Alcurrucén. Lo que deberían de hacer todas las figuras, competencia y diversidad de encastes.

En la plaza a cara de perro, si El Juli corta dos orejas Ponce responde con una faena aún mejor, la colocación de la espada le privó de puerta grande con la de Garcigrande. Con la de Alcurrucén desde el primer capotazo venía a por todas, otra vez la espada le dejó sin tocar pelo en el primero. Después una faena para el recuerdo, una faena con el sello de el Ponce de siempre, lidiador de cabeza privilegiada, se sucedían los derechazos desmayados que pega como nadie, valentísimo al natural y los doblones finales... la espada otra vez... poco importa: Ponce figurón del toreo.


Frustraciones

No es la primera vez esta temporada que veo a un presidente, de plaza de primera, hacer pagar sus frustraciones a un novillero, con “las figuras” les cuesta más…. La de ayer la más escandalosa de todas. El reglamento es claro: la primera oreja la concede el público.

Pasiones a parte, la petición ayer fue mayoritaria. Juicios de valor a parte, a uno les pudo gustar más o menos la faena, la petición fue mayoritaria. La oreja se debía de conceder.

Juicios de valor a parte, a Juan Ortega se le negó una oreja pedida por el público, salió a saludar al tercio y se le pidió la vuelta al ruedo. Nadie, ni los sectores más críticos protestaron la vuelta, es más al finalizar la misma fueron quienes más abroncaron al presidente.

Y ahora sí, mi visión particular de lo que yo vi ayer…. Una tarde soporífera por la escasa raza de los de Julio de la Puerta, escasos de casta y fuerza, dos se fueron al corral. Con esos mimbres poco se podía hacer pese a las ganas de los tres actuantes. 

En esas saltó al ruedo un sobrero de “El Montecillo” para cerrar la tarde, 528kg marcaba la tablilla, presentación de toro en muchas otras plazas. Ya de salida apuntó tener otro aire, pelea de bravo en varas arrancándose en la segunda de largo. En banderillas nos mostró que solo tenía un pitón, el derecho, por el izquierdo se venía el novillo por dentro y cortaba el viaje.

Se fue Juan al centro de la plaza, brindó al público y desde allí citó al novillo, dando mucha distancia cuajó unas templadísimas series culminadas por torerísimos remates, los pases de pecho a cámara lenta. Pasó a la mano izquierda y ya en el primer embroque el novillo se vino por dentro, aguantó las coladas el novillero, pegó una segunda tanda por ese pitón, en mi opinión excesiva vista la condición del animal, quería demostrar que valor tampoco le falta.

Volvió a la mano diestra, el novillo que no acababa de humillar, defecto que tapó a la perfección Juan Ortega, tenía su puntito de casta y se iba viniendo arriba a la vez que el novillero ganaba en confianza. Cogió fuerza la faena en unas sabrosas tandas de muletazos largos y profundos. En el epílogo de la faena cuando Juan estaba mostrando su versión más “sevillana” con una serie de bonitos remates el novillo le echó mano… fea voltereta de la que salió ostensiblemente conmocionado. Se repuso y estoconazo fulminante.

La plaza se llenó de pañuelos, era el premio a una tarde en la que lo dio todo, no perdonó un quite, pero desde el palco y saltándose el reglamento “a la torera” no se quiso dar la oreja. Juan Ortega pagó ayer las frustraciones de usía….

Otra vez…

Otra vez una tarde de cara o cruz. Más que de cara o cruz, de nada o cruz…. un triunfo en agosto en Las Ventas da la oportunidad de seguir adelante en la lucha por ser alguien en este mundo, un fracaso te quita el sitio para siempre.
 
Otra vez Juan Ortega se juega su carrera. Otra vez en Las Ventas. Otra vez no se puede fallar, otra vez no valen las medias tintas, otra vez hay que ponerlo todo sobre el ruedo “venteño”, otra vez…
 
Otra vez su gente estará allí apoyándole, otra vez los “checanos” responderemos y apoyaremos a un torero que sentimos como nuestro. Otra vez el 18 de agosto allí estaremos…